Hughes: el millonario volador.

Howard Robard Hughes nacía un 24 de diciembre de 1905, en Humble, Texas, aunque se duda incluso de que esta fecha sea la correcta, ya que se encuentra inscrito un nacimiento con su mismo nombre el 24 de septiembre de ese año. Magnate del petróleo, el cine y la aviación, fue uno de los empresarios más famosos y polémicos del siglo XX; y de sus sueños de ser ingeniero, aviador, cineasta y golfista, sólo dejó uno sin cumplir. Nunca fue un buen golfista.

El multimillonario, aviador, empresario y playboy Howard Hughes

El multimillonario, aviador, empresario y playboy Howard Hughes

Hijo de Howard Hughes Sr, un empresario de la industria petrolífera tejana, y de Allene Stone  Gano, desde pequeño destacó por su agudo intelecto. Construyó a los 11 años con piezas recogidas de uno de los talleres de su padre un aparato de radio con el que se comunicaba con los barcos del Golfo de Mexico, y ante la negativa de sus padres de comprarle una motocicleta, modificó una bicicleta con piezas de una máquina de vapor para dotarla de motor. Todo un niño prodigio, puede decirse.

Tras la muerte de sus padres en apenas 2 años, Howard consignó en su testamento la creación de una fundación médica sin ánimo de lucro. En 1953 fundó la Hughes Medical Foundation, con el propósito, según sus propias palabras, “de investigar el mismo origen de la vida.”
Mucho se podría escribir sobre su carrera en Hollywood, donde rescató la mítica productora RKO, agonizante en ese momento, filmó películas como Los Ángeles del Infierno y Scarface; y sobre todo, tuvo aventuras amorosas con casi todas las grandes estrellas femeninas del momento. Ava Gadner, Katharine Hepburn o Bette Davis se contaron como acompañantes de Howard en algún momento, entre otras muchas.

CONSTRUCTOR DE MARAVILLAS.

La pasión vitalicia de Howard siempre fue la aviación: a los 14 años tomó sus primeras lecciones de vuelo de pilotos y ases de la Primera Guerra Mundial; estuvo trabajando durante una corta temporada como copiloto en American Airways bajo un nombre falso, y durante la filmación de Los Ángeles del Infierno, en la que se emplearon más de 80 aeroplanos rescatados de la guerra, ideó uno de sus aviones más famosos, el H-1 Racer.

El H-1, creado en un principio como conversión de un avión militar en un aparato de carreras, brilló desde el principio. Diseñado por el propio Hughes y Richard Palmer, y matriculado como NR-285Y (más tarde como NX-285Y) tenía una figura innovadora para la época: fuselaje de aluminio remachado, motor cubierto con un capó aerodinámico, cabina panorámica, tren de aterrizaje escamoteable, y alas de perfil bajo. (Aunque generalmente siempre se muestra al H-1 con alas pintadas de color azul, el primer juego de alas era de menor envergadura, y pintadas en rojo.)

El H-1 Racer

El H-1 Racer

El 13 de septiembre de 1935, sobre Santa Ana, Califonia, Hughes alcanzó los 567 km/h a los mandos de su H-1, batiendo el record de velocidad para un avión basado en tierra. Y el 19 de enero de 1937, voló desde Los Angeles hasta Newark (más de 4000 km) en siete horas y media, a una media de 532 km/h, rebajando la mejor marca en un vuelo transcontinental, que ya había conseguido con anterioridad el mismo H-1.
Aviones militares posteriores, como el Mistubishi A6M “Zero” y el Focke-Wulf FW-190 beben directamente del diseño del H-1, pese a que sus diseñadores lo negaron. Y como curiosidad, decir que desde entonces, todos las marcas de velocidad aéreas han sido batidas por aparatos construidos por militares, siendo el avión de Hughes el último en haber conseguido esa marca siendo de iniciativa privada. Actualmente, el avión descansa en el Museo Smithsonian, aún en condiciones de vuelo.

Pero no contento con esas marcas, en 1938 Hughes volvió a batir un record. A los mandos de un Lockheed Super Electra, voló alrededor del globo en menos de 4 días, hecho que le valió para ser merecedor de una medalla del Congreso de los EE.UU. Es destacable que Hughes no volara a Washington para recogerla, si no que pidió que se la enviasen por correo.

En 1942, el mundo entero estaba en guerra. Los Estados Unidos se afanaban por enviar tropas, suministros y armamento a Europa, pero sólo en julio de ese año, se perdieron 80000 toneladas de cargamento debido a los ataques de los U-Boat alemanes en el Atlántico. El gobierno estadounidense buscaba una manera de enviar toda esa mercancía de una manera segura,  y surgió la idea de crear “cargueros voladores” capaces de transportar esas tropas al frente. Y de nuevo, el afamado Howard Hughes se involucró en la tarea.

Una de las exigencias del proyecto era que no debería usarse ningún material crítico para la guerra, lo que descartaba el aluminio y el acero. Por lo tanto, se decidió que el avión sería construido en madera. (En realidad era una composición de láminas de maderas de álamo recubiertas de material plástico llamada Duramold. Era, en esencia, una evolución de la antigua manera de construir barcos con madera embreada) Colaborando con Henry Kaiser, idearon un enorme hidroavión monocasco, con 8 motores  de 3000 cv cada uno, y que acabó por tener la mayor envergadura del mundo. Se denominó HK-1.

En la fabricación del HK-1, en la que casi desde el principio resultó imposible cumplir las expectativas del gobierno, se tuvieron que solucionar multitud de problemas. Por dar un ejemplo, el tamaño del avión hacía casi imposible que el piloto pudiese manejarlo aplicando su fuerza en la palanca de control, lo que llevó a desarrollar uno de los primeros sistemas de control asistido, aumentando la presión en la palanca de control hasta 2000 veces en los alerones.

El Spruce Goose volando.

El Spruce Goose volando.

En 1944, Kaiser se retiró del proyecto y lo dejó en manos de Hughes, desesperado por la búsqueda de la “perfección” de este último. Hughes renombró el proyecto como H-4 Hercules, e invirtió más de 7 millones de dólares de su propio capital, a parte del presupuesto ya ampliamente agotado del Gobierno, tomándolo como un reto personal y desafiando a la comisión de investigación que en 1947 investigó si el capital invertido fue bien aprovechado, a “hacer que el Hercules volase, o a abandonar el país si no lo conseguía.”

Espoleado por la prensa, que apodó a su avión “Spruce Goose” (Ganso de pino) o “Flying Lumberyard” (Aserradero Volante), Howard puso todo su empeño en hacerlo volar, y 4 meses después del comité en el que optaba por el éxito o el exilio, el 2 de noviembre de 1947, con un copiloto, 2 operadores de vuelo, 16 mecánicos, varios periodistas y magnates industriales a bordo, el H-4 Hercules matriculado NX-37602, despegó.
Fue un vuelo breve, de apenas 3 kilómetros, a una velocidad media de 200 km/h, y a unos 20 metros del suelo, pero el Ganso levantó el vuelo por primera y última vez. El efecto suelo era muy evidente a esa altura, y realmente no se sabe si el avión estaba en condiciones de volar “libremente”, pero el incansable aviador había cumplido su promesa, aunque el proyecto fuese cancelado. El “Spruce Goose”  se mantuvo en el mismo estado en el que se quedó en 1947 hasta la muerte de Hughes en 1976, cuando fue trasladado al Museo de la Aviación de Evergreen, Oregón. Aún hoy es el avión con mayor envergadura del mundo, 97,5 metros.

Comparación con aviones actuales

Comparación con aviones actuales

Y no sólo en el diseño de aviones fue un visionario. En 1939 se hizo con el control de la TransWorld Airlines (TWA), y comenzó a luchar con la PanAm por el liderazgo entre ambas compañías aéreas. Encargó a Lockheed un pedido de 40 de sus nuevos prototipos, el C-69 Constellation, que inmediatamente dieron a la TWA el control del tráfico interno en Estados Unidos. En uno de estos Constellation, el propio Howard Hughes llevó a Orville Wright en su último vuelo. Wright dijo que la distancia que voló su Flyer fue menor que la envergadura de ese avión.

LA CAÍDA DEL PILOTO.

Pero no todo en la fueron éxitos en la carrera aeronáutica de Howard Hughes. En 1946, mientras probaba un sistema de hélices contrarrotativas en un XF-11 experimental, su aparato sufrió una avería en pleno vuelo. El sistema de control de paso de una de las hélices se estropeó, poniendola en reversa y haciendo que el avión cayese casi sin control. Hughes intentó dirigir el avión hacia un campo de golf cercano, pero se estrelló con un barrio residencial, sufriendo heridas muy graves, quemaduras y lesiones internas. Sin embargo, aprovechó su estancia en el hospital para terminar sus planos del H-4, y de pasó, pidió que le modificaran la cama en la que estaba para poder trabajar mejor. Muchos atribuyen su posterior adicción a los opiáceos al dolor que le causaron estas lesiones de por vida.

Y es que realmente, la caída del magnate se produjo en tierra. Ya en 1936 fue acusado de atropellar a un peatón mientras supuestamente conducía borracho, lo que le llevó a pasar unos días en prisión.
Ya desde los años 30, sus allegados empiezan a notar trastornos en su comportamiento, adquiriendo tintes obsesivos, como medir el tamaño de los guisantes y clasificarlos, o apilar y ordenar infinidad de paquetes de pañuelos de papel.
En el final de su vida, Hughes se mantuvo recluido en el hotel Desert Inn de Las Vegas, que convirtió en el centro de sus negocios. Continuaba supervisando personalmente sus negocios desde  su ático, pero cadavez hacía peticiones más descabelladas. En una ocasión ordenó a la heladera Baskin & Robbins un pedido de 1300 litros de helado de plátano y nueces, para decidir a los pocos días que se sentía cansado de ese sabor. El hotel ofreció helados gratuitos a sus clientes durante casi un año.
Cada vez más preocupado por su privacidad, se trasladó primero a Nicaragua y más tarde a las Bahamas, donde pasó sus cuatro últimos años de su vida. Murió el 5 de abril de 1976 en un vuelo hacia Houston. Su salud se había deteriorado tanto en sus años finales, que el FBI tuvo que identificarlo mediante huellas digitales, y en su autopsia encontraron agujas hipodérmicas partidas en sus brazos. Un desagradable final para el hombre que construyó el pájaro con las alas más grandes.

FUENTES, ENLACES, Y COMENTARIOS.

Obviamente, este post está escrito después de ver la película El Aviador de Martin Scorsese.

Aunque ya conocía la vida de Howard Hughes por comics, o incluso por Los Simpsons, la Wikipedia, tanto en español como en inglés tienen muchísima información. La información y las imágenes del H-1 las traducí casi todas de aquí, y la info sobre el Spruce Goose, de aquí.

Agradecimientos a Kartoffel, por darme la motivación, y a mi hermana, que me ha traido un bollo de chocolate mientras escribía.

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Published in: on 15 marzo 2009 at 1:26  Comentarios (2)  
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2 comentariosDeja un comentario

  1. Cuanto zabe nueztro Anca… :*

  2. Agradecimientos (…) a mi hermana, que me ha traido un bollo de chocolate mientras escribía.

    ¡Eres el amo! XD XD


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